Son las 23:00. Estoy en mi casa ocupada con el ordenador, y todo es como siempre. "Me voy a la cama", me dice. "Buenas noches". Y sin ningún motivo, sin pensarlo siquiera, me levanto, me visto y me voy a la calle. Es de noche y no hay farolas. Tampoco hay gente, al menos que yo sepa, ya que podrían estar acechándome entre las sombras para atacarme. Pero sigo andando. No sé adonde voy, y la sensación de desamparo es mayor con cada paso que doy, pero sigo andando. Me subo al primer autobús que veo, y ahí es donde me doy cuenta de que no llevo las llaves ni el móvil encima. Me bajo en una parada escogida al azar, y no sé donde estoy. No tengo ni puta idea de qué estoy haciendo. ¿Por qué me fui de mi casa? ¿Por qué seguí andando? Ahora quiero volver y no sé cómo hacerlo, tengo miedo porque todo está muy oscuro y no veo a nadie.

"Ese portal me suena de algo... creo que es mi casa." Me acerco al telefonillo y presiono el botón. No hay respuesta. "Se fue a dormir antes de que me fuera, y no tengo el móvil... Esto es un desastre, no sé qué hacer." En ese momento soy consciente del lío en el que me he metido, no estoy segura de estar en mi casa, estoy perdida en medio de la oscuridad, con malas personas acechándome, y ¿por qué? No lo sé ni yo misma. Soy una estúpida. Empiezo a llorar y aparecen dos personas conocidas en el portal. Estoy tan feliz pensando que esa sí es mi casa finalmente que no presto atención a lo que me dicen: "¿qué haces aquí, tan lejos de tu casa?". Me abren la puerta y voy corriendo hasta el ascensor. Voy a volver a casa... Al fin. Entro en el ascensor y le doy al botón más alto, ya que vivo en el piso más alto. Y el ascensor empieza a subir, y a subir, y a subir, y a coger velocidad. Me fijo entonces en los botones y no son números normales, 2x2, 3x2, 4x5, 6x5... El ascensor va a toda velocidad al último piso, que parece que es altísimo, así que intento pararlo dándole a todos los botones a la vez. Consigo que frene un poco la velocidad, pero lo hace para empezar a bajar. Se me levantan los pies del suelo, y tengo una sensación horrible en el estómago.

Cuando me despierto, sigo teniendo esa horrible sensación. Ese sueño... Describe a la perfección cómo me siento. Meterse en un lío, por el que nunca te perdonarás, por una estupidez que ni siquiera tú misma entiendes. No poder vivir tranquila, siempre mirando alrededor temiendo ser descubierta.

Si no fuera por las personas que están conmigo, mi vida estos últimos años habría sido un verdadero infierno. Ahora mismo siento que estoy en la sala de espera, pendiente de clasificación.